Skip to content

Olive Kitteridge

octubre 26, 2015

Olive Kitteridge es una miniserie de la cadena HBO basada en la novela homónima de Elisabeth Strout, y ganadora del Premio Pulitzer. El rol protagónico está interpretado por Frances McCormad, a quien no podemos olvidar desde aquel papel en Fargo, por el que obtuvo el Óscar.
Olive Kitteridge es un relato sobre personas normales que entronca con las historias de Raymond Carver y de Alice Munro. De una sociedad en apariencia tranquila que esconde los dramas de gente corriente. De un minimalismo que sugiere más de lo que desvela. De familias que están lejos de satisfacer las necesidades de sus miembros. De personas que no pueden ser felices, y de otras para las que el bienestar es algo tan sencillo como recoger unas flores.
La historia está ambientada en un pueblo de bellos paisajes de la costa de Maine, donde el principal pasatiempo es hablar de la vida de los demás. En la primera escena, Olive pasea por el bosque con un transistor en un brazo y con un bolso que esconde un revólver en el otro. Retrocedemos veinticinco años y continuamos hasta el desenlace final.
Olive es una estricta maestra de matemáticas, hija de un padre que se pegó un tiro y de una madre que nunca superó esa pérdida. El amargor que la corroe la hace tan infeliz a ella como a quienes la rodean. Trata mejor a su perro y a sus plantas que a su hijo y a su marido. Posee un humor ácido y un sentido del deber que la lleva a ayudar a algunas personas con un pragmatismo alejado de cualquier compasión.
Su marido se llama Henry y es el único tipo de hombre que podría amarla. Es un bonachón más pendiente de las necesidades de los demás que de las suyas. Se amolda tanto a los otros para evitar el conflicto, que ha perdido su identidad y necesita a su mujer para que le diga lo que piensa.
Olive y Henry han llegado a un punto en el que no es aparente lo que les une. Bajo esta relación, en apariencia sencilla, anidan las frustraciones y las pasiones más complejas.
Henry necesita ver lo positivo de la vida mientras que Olive percibe la realidad en su vertiente más depresiva y veraz. Cuando les preguntan por la boda de su hijo Christopher, Henry responde que ha sido maravillosa y Olive que el viento lo estropeó todo. Cuando les preguntan si su hijo volverá a vivir con ellos, Henry responde que es posible y Olive que ni en un millón de años. Cuando Christopher les llama para decirles que se va a divorciar, Henry esperaba la noticia de que iban a ser abuelos. Olive se pone a limpiar la nevera con un cepillo de dientes y Henry desempolva un tren con el que jugaba con su hijo. Cuando ella lo sorprende, él le dice que pensaba volver a usarlo con su nieto cuando Christopher volviera. “Despierta ya”, le dice Olive. Henry necesita refugiarse en la fantasía porque la realidad es demasiado dolorosa.
Olive y Henry llegan a un momento de su matrimonio en el que surge la posibilidad de empezar una nueva vida con otra persona. Todavía no es demasiado tarde, pero pronto lo será. Olive tiene una opción real con un compañero de trabajo, pero Jim fallece en un accidente de coche. No sabemos si a consecuencia del alcohol consumido, o si provocado ante la imposibilidad de estar con Olive. Porque ella es de las que se reprimen y de las que siguen las normas a pesar de sus deseos. Tras este incidente, Henry le pregunta a Olive “si no irá a dejarle” y ella le responde: “Por Dios, Henry, resultas vomitivo”. En el caso de Henry, el deseo paternal de ayudar a una joven viuda se confunde con una atracción que niega haciendo de Celestino, para que Denise acabe en los brazos de otro hombre.
Los conflictos de los padres suelen ser desconocidos por los hijos hasta que éstos se hacen mayores y los viven en primera persona. Christopher no tiene esa suerte y llega a su adultez tomando antidepresivos y asistiendo a psicoterapia.
Solo entendemos lo que Henry significa para Olive cuando él sufre una apoplejía. Olive lo quiere con ternura y lo necesita. Lo llama a su residencia todas las noches, la enfermera descuelga el teléfono y se lo pone en la oreja vegetativa. Él era su confidente y la ayudaba a vivir en sociedad.
Cuando Henry fallece, lo único que separa a Olive del suicidio es un perro del que tiene que cuidar. Cuando el animal muere, Olive se dirige al bosque para repetir la historia de su padre. Solo se lo impiden de forma casual unos niños que juegan, a los que Olive quiere evitar una experiencia traumática. El suicidio nunca es nada limpio, había dicho tiempo atrás.
Entonces conoce a Jack, un anciano en duelo por la muerte de su mujer. Un cascarrabias que lleva años sin hablarse con una hija lesbiana. En la confidencia de la pérdida que les une, Jack le dice a Olive que cuando se van no quedan ni sus defectos. Olive le responde que hubo un tiempo en el que no podía soportar a Henry, pero que ahora le parece el hombre perfecto.
La serie acaba con Olive y Jack abrazados en una habitación enmarcada por una ventana desde la que se ve el mar, y ella diciendo que el mundo la desconcierta pero que no quiere abandonarlo.

Anuncios

From → MISCELÁNEA

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: