Skip to content

Televisión

enero 6, 2016

Comprar el sillón abatible y aquella televisión fue su perdición. Dejó de quedar con los amigos, el deporte y la lectura. Luego llegaron los programas de madrugada y las mentiras del día siguiente para no ir a trabajar. Hoy le da vueltas a la ficha de los cinco años de Telespectadores Anónimos. Le asalta la tentación de pasar por un bar y premiarse con unos minutos de algún debate político o de alguna tertulia del corazón. Llama a su padrino y éste le aconseja que tenga Fe. De fondo se escucha al presentador de La Ruleta de la Fortuna.

Anuncios

From → INICIO, MICRO-RELATOS

One Comment
  1. Menos mal que yo me di a los porros. No te hace perder ni a los amigos ni la lectura, pero el deporte se vuelve intrépido. 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: