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Microrrelato: el cuarto género narrativo.

diciembre 2, 2016

A los géneros tradicionales de la narrativa (novela, novela breve y relato) se añade el microrrelato como cuarto género.

En cuanto a su definición, hemos seleccionado las siguientes:
Irene Andrés-Suárez: “texto literario en prosa, articulado en torno a dos principios básicos: hiperbrevedad y narratividad”.
Ginés Cutillas: “texto breve en prosa, de naturaleza narrativa y ficcional, que usando un lenguaje preciso y conciso se sirve de la elipsis para contar una historia sorprendente a un lector activo”.
Por su parte, Clara Obligado señala que el microrrelato constituye “la pulpa de la literatura”.

Otras denominaciones que se han dado al microrrelato son: minicuento, cuento o relato hiperbreve, relato mínimo o nanocuento.

El microrrelato se incluye en la supracategoría literaria de la microficción o minificción, que incluye también microtextos literarios no narrativos como el poema en prosa o el miniensayo.

En cuanto a los límites del microrrelato, quedarían fueran de este género los aforismos, las greguerías, las sentencias, los chistes lingüísticos, el microteatro o la alegoría.

Por lógica, la extensión del microrrelato ha de ser breve. Desde un punto de vista objetivo, es difícil definir sus límites de forma precisa. Pueden ser las ochocientas palabras o una página, siendo las cien o las doscientas palabras algunos de los formatos más habituales.

Además de la brevedad, es necesario aludir a la estructura interna y a la dinámica del microrrelato. Siguiendo a G. Cutillas, diríamos que estos textos “nacen, al igual que el relato y la poesía, con la intención de leerse en una sola sesión y, a diferencia de estos, con una tensión sostenida de principio a fin”.

A pesar de este carácter mínimo, el micrrorelato posee una naturaleza narrativa y tiene que contarnos una historia.

La brevedad obliga al uso de un lenguaje minimalista que suprime lo superfluo. El tiempo es conciso y el espacio se restringe a un solo contexto. Los personajes son definidos por su conducta y su número se reduce a dos o tres. El paratexto (todo lo que acompaña al texto) y, en concreto, el título cobra especial relevancia.

El recurso técnico más relevante es la elipsis. Se cuenta más a través de lo que se omite. La condensación del significado a través del simbolismo cobra especial relevancia.

Los temas son heterogéneos (realismo, ciencia-ficción, fantasía, surrealismo, humor negro o absurdo, erotismo, etc.). No se excluye ningún contenido.

La estructura es sencilla. Puede no distinguirse el planteamiento tradicional de presentación, nudo y desenlace que caracteriza a la novela y al relato.

La brevedad no excluye sino que potencia algunos elementos del relato como la tensión y el giro final. El final cobra especial relevancia, tanto si es cerrado como si es abierto.

El microrrelato exige un lector activo. Al igual que en la poesía y en las grandes novelas, se requiere el máximo compromiso. Los vacíos que deja el escritor de forma intencionada deben ser rellenados por la mente del lector. De forma habitual, es necesaria al menos una segunda lectura debido a que un giro inesperado fuerza una nueva interpretación de lo leído.

Como ocurre con las ilusiones ópticas de imágenes dobles como la “copa de Rubin”, un mismo microrrelato puede tener dobles significados. En ocasiones, el lector puede optar por una interpretación a un nivel realista u otra a un nivel fantástico.

Aunque la historia del microrrelato se remonta a más de un siglo, ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos años gracias al impacto de las nuevas tecnologías. Los escritores de microrrelatos hacen uso de sus blogs y de las redes sociales para publicar sus textos. Los lectores pueden leer en cualquier momento y lugar mediante diferentes dispositivos y tienen la posibilidad de interactuar con el propio autor, enriquecer el texto con sus comentarios y compartirlo con otros lectores.

Lecturas recomendadas:
Andrés-Suárez, I. (Ed.) (2012). Antología del microrrelato español (1906-2011). El cuarto género narrativo. Madrid: Cátedra.
Obligado, C. (Ed) (2001). Por favor, sea breve: antología de relatos hiperbreves. Madrid: Páginas de Espuma.
Quimera. Revista de literatura. Número 386 (Enero, 2016). Dossier: microrrelatos.

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13 comentarios
  1. Gracias, excelente información.

  2. Reblogueó esto en Micrísimos, nanorrelatos delagranjay comentado:
    Muy bien condensada la información sobre el género. Pero yo distinguiría entre microrrelato y nanorrelato, pues el último sigue un patrón aún más breve: un máximo de 20 palabras, título incluido si lo hubiera.

  3. Interesante, claro y conciso. Gracias

  4. Te recomiendo los de Santiago Eximeno, una maravilla!

  5. Excelente. Se agradece la buena escritura y la buena información.
    Salud.

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