Skip to content

Aparcamiento

diciembre 31, 2016

Fueron inflexibles aunque solo le faltaban unos céntimos para pagar el ticket: no podía salir. Durmió en el coche y se aseó en el centro comercial a la mañana siguiente. Se le acabó la batería del móvil y no pudo pedir ayuda. La deuda se fue acumulando y negoció con la empresa sin éxito. Trabajó limpiando coches y tuvo varios romances en los ángulos muertos de las cámaras de vigilancia. Aprendió japonés y escribió sus memorias. Un día decidieron levantar la barrera automática para que pudiera salir el coche fúnebre que lo había venido a buscar.

Anuncios

From → INICIO, MICRO-RELATOS

4 comentarios
  1. Genial Borja, muy original… Feliz 2017 en el que nos sigamos leyendo Un abrazo

  2. Uno de los mejores microcuentos del 2016. Aunque lo leí hoy, ya 2017. Buena forma de cerrar el año con el blog.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: