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Plum Village

septiembre 23, 2018

   Desempeñaba uno de esos trabajos difíciles de comprender en qué consisten. Las reuniones, las demandas constantes, el sudor, el alcohol, las prostitutas. No supo cómo eso se conectaba hasta que su colon irritable hizo que se defecara encima durante la exposición trimestral a los accionistas. Ahora reza con las manos entrelazadas en el suelo de un monasterio, hacía años que no estaba unos minutos a solas consigo mismo. Una angustia extrema le invade y llora con desconsuelo. Una persona a su lado lo mira y posa una mano sobre su espalda sin decir nada.

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From → INICIO, MICRO-RELATOS

2 comentarios
  1. Wow, tremendo, genial…

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